19/09/2011

Él y yo

Se acerco a mí, despacio. Mientras se aproximaba pasaba la lengua con suavidad por sus labios, se paró justo a unos centímetros de mi y sentí sus palabras salir suavemente en un susurro. No importaba lo que estaba diciendo, su respiración ya se encargaba de aclarar que me deseaba. Y yo le deseaba a él. Tan solo estábamos a un segundo de acariciarnos. Pero en vez de eso bajó la mirada. Y yo le agarre del mentón por que sabía que ese gesto no traía nada bueno, tan solo dudas trepando por su mente hasta hacerle volver a salir corriendo. Pero esta vez no deje que pasara, le besé, y no hizo falta decir nada más, los dos lo comprendíamos. No importaba nada, tan solo ese segundo, ese beso... él y yo, amándonos.

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